Beneficios de contratar personas con discapacidad

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Beneficios de contratar personas con discapacidad
Beneficios de contratar personas con discapacidad
En el contexto económico y social actual es imprescindible que las organizaciones se a conciencien aún más de que las personas con discapacidad son igual de válidas como cualquier otra persona cara a desarrollar cualquier puesto de trabajo. Éstas además demuestran otro potencial que les hace aún más atractivos a la hora de incorporarse al mercado laboral, amén de que con su contratación contribuyen a que la empresa haga gala de una serie principios que deben estar presentes en cualquier organización.
 
Podemos hablar de beneficios de contratar a personas con discapacidad desde tres puntos de vista. Desde el de la empresa privada, desde la del trabajador y del Estado. En el caso de las organizaciones, contar con estos trabajadores es sinónimo de propiciar desde el mismo seno de la empresa de igualdad de oportunidades y de no discriminación. Esto supone una influencia positiva de la empresa en la sociedad mejorando su imagen, ayudando a incrementar la productividad, mejorar el clima laboral, los consecuentes beneficios económicos, atracción de clientela más amplia, una mayor especialización en el sector y mejora en aspectos relacionados con la accesibilidad y la discapacidad de todo tipo de empleados.
 
Como no el trabajador es el principal beneficiario de su incorporación a la empresa. Ayudándole con ello a una normalización de su vida laboral y por ende de todo su entorno. Este se sentirá más realizado, con una mayor satisfacción laboral, la consecuente independencia económica, beneficio psicológico y fisiológico, posibilidad de efecto rebote de su inclusión en el entorno y en otras empresas, mejora en cuanto a habilidades sociales… España, en este sentido, aún dispone de un gran reto por delante. Y por último, los beneficios de contratar a personas con discapacidad por parte del estado también son patentes. Entre ellas, incremento del Producto Interior Bruto, disminución de los gastos sociales, aumento de los ingresos del Estado por el pago de impuestos y cuotas de la Seguridad Social y una mejora de la imagen del gobierno y del país.
 
En la actualidad, la normativa obliga a contratar a personas con discapacidad pero la realidad demuestra que existe aún un alto grado de desconocimiento y concienciación por parte de los empresarios. La misma población con discapacidad aún tiene diferentes hándicaps que superar como la falta de experiencia debido a la falta de oportunidades, falta en formación especializada, desinformación en cuanto a su realidad en relación a sus derechos y posibilidades de empleabilidad, falta de accesibilidad en los entornos laborales y en los desplazamientos e incluso ciertos colectivos, desgraciadamente, como son personas con enfermedades mentales leves o discapacidad intelectual, se encuentran con un mercado laboral prácticamente cerrado.