Personas con discapacidad y el sexo, un tabú que debemos romper

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Personas con discapacidad y el sexo, un tabú que debemos romper
Discapacitados físicos y el sexo, un tabú que debemos romper
Es importante recalcar que las personas con discapacidad tienen habitualmente el mismo nivel de deseo sexual que cualquier otra persona, algo tan natural como conservar las mismas ganas de comer, de reír o idéntica necesidad de dormir, presentando una única diferencia en este caso: que el sexo se convierte a menudo en un tabú y es algo que debemos romper.
 
Esta problemática empezó a abordarse hace relativamente poco en España, ya que las personas con discapacidad tienen algunas dificultades en algunas ocasiones para mantener relaciones íntimas, dependiendo del tipo de discapacidad física que presenten, y hasta hace unos pocos años no se empezó a buscar solución para proporcionar una vida sexual satisfactoria a estas personas.
 
 
En otras ocasiones no es necesario que se cuente con ningún tipo de asistencia, y es que algunas personas con discapacidad cuentan con problemas de movilidad en ciertas áreas determinadas del cuerpo pero no necesitan ningún tipo de ayuda para mantener relaciones sexuales con sus parejas en el caso de que las tengan, o cuentan con cierta autosuficiencia en ese terreno.
 
 
La asistencia sexual para personas con discapacidad física
 
 
Algunas organizaciones dirigidas a mejorar la vida de las personas con discapacidad cuentan con servicios de asistencia sexual enfocados a prestar la ayuda necesaria a personas con dificultades para el sexo, algo que se lleva experimentando desde hace apenas unos años pero se reconoce como un gran paso para la calidad de vida de las personas con carencias en la movilidad.
 
 
Los asistentes que trabajan en las organizaciones para la ayuda de las personas con discapacidad con las relaciones sexuales atienden a un riguroso perfil que requiere de un proceso de selección muy concreto, y es que deben tener ciertas cualidades como la familiaridad con el buen trato con la discapacidad, ya sea por circunstancias familiares, personales o profesionales, y que además sepan reaccionar ante cualquier tipo de imprevisto.
 
 
Camino a la normalización y la ruptura de los tabúes
 
 
Uno de los grandes problemas de las personas con discapacidad a la hora de mejorar su vida sexual o pedir ayuda al respecto son las barreras sociales o el tabú general que existe al respecto, y es que la simple normalización del tema probablemente ayudaría a abordar los posibles inconvenientes con mayor precisión.
 
 
El primer recurso a tener en cuenta es la forma de normativización de las asistencias a las personas con discapacidad relacionadas con el sexo, ya que se deben gestionar sin caer en la paternalización o en un exceso de protección innecesario en el caso de personas adultas con la capacidad de decisión completamente intacta, ya que los impedimentos físicos no tienen que estar relacionados con las incapacidades psíquicas.