Cómo intuir que un familiar puede sufrir de bipolaridad

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Cómo intuir que un familiar puede sufrir de bipolaridad
Por otro lado, si una persona no conoce exactamente en qué consiste y los síntomas de la bipolaridad o el trastorno bipolar, nunca sabrá cuando alguien lo sufre. ¿Por qué es importante conocer esta información? Actualmente un 3% de la población mundial sufre de este trastorno, un equivalente a 144.000.000 personas. Por lo tanto, no sería de extrañar que al menos una de todas las personas en nuestro círculo lo padecieran sin saber. Esto es lo que debes buscar.
 
¿Qué es el trastorno bipolar o bipolaridad?
 
Para saber identificarlo en un familiar, es necesario saber sobre su procedencia y significado. Antes conocido como trastorno maniaco-depresivo, el trastorno bipolar es una enfermedad que causa cambios de ánimo extremos en el individuo. Debe diagnosticarse por un profesional. En los altos emocionales se hace presente la manía, mientras que en los bajos depresión. Como su nombre lo sugiere, se trata de cambios emocionales de polo a polo en tan solo un momento.
 
Esta enfermedad afecta a mujeres y hombres por igual. Se suele desarrollar luego de la adolescencia, aunque también se sabe de niños menores de 12 años que lo han sufrido. Debido a que la bipolaridad o trastorno bipolar se presenta de manera diferente en cada persona, actualmente se identifican 4 tipos diferentes. En cada caso los síntomas varían dependiendo de la frecuencia de episodios y los patrones de cambios de ánimo.
 
¿Cuáles son los tipos de bipolaridad?
 
 
Los cuatro tipos de bipolaridad empiezan con el Bipolar I. Se le denomina de esta manera cuando el individuo presenta un episodio maniaco por más de una semana. Luego viene la hipomanía (manía leve) o depresión severa. La Bipolar II se caracteriza por varias fases de depresión severa, que nada más se dan con hipomanía. Luego está la ciclación rápida, se determina cuando la persona presenta ambas fases antes mencionadas de forma variable en menos de un año.
 
Por último, tenemos la ciclotimia, cuyos síntomas no son tan intensos, pero puede llegarse a desarrollar como un trastorno bipolar completo. En algunos casos la bipolaridad se puede dar como resultado de medicamentos, bebidas alcohólicas o incluso enfermedades fisiológicas. Como, por ejemplo, un accidente cerebrovascular.
 
 
La depresión y la manía como síntomas en el trastorno bipolar
 
 
Como ya mencionamos, los dos principales síntomas de la bipolaridad o trastorno bipolar son la depresión y los episodios maniacos. La hipomanía es una de las señales más tempranas del trastorno, aunque una de las más difíciles de identificar. Se debe a que esta lleva al individuo a tener pensamientos positivos, ideas irreales y un nivel increíble de energía. Esto puede parecer positivo para el individuo, por lo que negará que existe algún problema.
 
La manía y la hipomanía son dos tipos de episodios, no obstante, tienen los mismos síntomas en diferentes niveles. Se caracteriza por un comportamiento impulsivo, eufórico, desenfrenado y a veces hasta psicótico. Asimismo, el individuo se irritará mucho más fácil, no sentirá la necesidad de dormir y también tendrá un comportamiento que será muy diferente al habitual. Los pensamientos positivos e ideas, así como comportamiento agresivo.
 
Por otro lado, la depresión severa se presenta como todo lo contrario. Esta se presenta luego del episodio maniaco de bipolaridad o trastorno bipolar y se caracteriza por un bajo estado de ánimo. Asimismo, sentimientos de culpabilidad, desesperanza, inquietud y paranoia son muy comunes. El individuo también presentará problemas para dormir, dolores crónicos, dificultad para concentrarse, etc. En el peor de los casos, los pensamientos suicidas también son de esperar.
 
Si piensas que un familiar está actuando de manera inusual, que parece no razonar y simplemente parece muy explosivo, entonces podría tratarse de este trastorno. Siempre hay que tener en cuenta que existen diferentes niveles de gravedad, por lo que algunas veces pueden parecer simples síntomas de estrés. Lo mejor es ayudar al individuo a acudir a un profesional, que es el único que puede diagnosticar la bipolaridad profesionalmente y dar un tratamiento