La vida escolar del niño con discapacidad motora

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La vida escolar del niño con discapacidad motora
Existen distintos factores por los que la vida escolar del niño con discapacidad motora puede ser muy complicada. A veces porque el colegio no está preparado en su adaptabilidad espacial, otras veces por la formación y especialización del profesorado o las disponibilidades técnicas, y otras porque, sencillamente, la mentalidad y educación de los niños no lo asimilan bien y presentan una discriminación social. Al igual que niños con discapacidad mental o cualquier otra anomalía psíquica o física, los niños con discapacidad motora presentan dificultades para su total integración y aceptación entre el alumnado.
 
¿Qué se entiende por discapacidad motora?
 
La discapacidad motora hace referencia a un grupo clasificatorio muy heterogéneo con distintas modalidades, incluyendo secuelas de parálisis cerebral o espina bífida. El alumnado con deficiencia motora presenta unas características comunes, como son las dificultades para la motricidad fina y gruesa, las limitaciones en el conocimiento del medio que les rodea y en las posibilidades de actuación sobre el entorno y la imposibilidad o dificultad para la comunicación oral.
 
La discapacidad motora en el ambiente escolar
 
Es importante para el cuerpo docente conocer las características de este alumnado para así poder estructurar un plan de intervención educativa y una modalidad de escolarización adaptada a sus necesidades. Para ello se debe recabar toda la información posible de los centros médicos y sociales que le han evaluado y recurrir a su familia como principal vínculo. Una vez hecho esto, el colegio sabrá la adaptación mobiliaria que se requiere, el acompañamiento que necesita, el programa educativo que precisa, ritmo de trabajo, objetivos funcionales, estrategias metodológicas, así como su integración social con los otros niños y su grupo de iguales.
 
Las modalidades de escolarización oscilan desde la adscripción del alumno a un grupo ordinario (con o sin apoyos variables), dentro o fuera del aula de referencia, y bien a tiempo completo o a tiempo variable, hasta su incorporación a un aula específica, que podrá estar ubicada bien en un centro ordinario o en uno de educación especial.