Qué es la violencia vicaria

Blog » Qué es la violencia vicaria
Qué es la violencia vicaria
Por su parte, las repercusiones psicológicas desencadenadas por la violencia vicaria, ponen de manifiesto el deterioro de la salud mental de la mujer. En tanto que los niños, son las víctimas principales por parte de la cultura machista, que busca causar el mayor daño posible; los que en muchas ocasiones, terminan generando la muerte de los menores de edad, quienes no cuentan con los medios necesarios para defenderse.
 
 
¿En qué consiste la violencia vicaria?
 
 
Sabemos que se trata de una forma de maltrato psicológico que busca infundir terror en la pareja del sexo femenino; los mecanismos más empleados para realizar esta práctica, consisten en la violencia instrumental. Esto significa que el maltratador buscará atentar contra los seres más apreciados por la víctima, como sucede en el caso de los hijos o mascotas.
 
La violencia vicaria busca intimidar a la mujer, la cual sufre al no poder hacer nada por proteger la integridad de sus personas más apreciadas. Este tipo de castigos, puede extralimitarse, causando incluso la muerte temprana de los hijos en manos de su propio progenitor. Esto de una manera bien ejecutada, donde en la mayoría de los casos la crueldad está muy presente, incluso desapareciendo los cuerpos.
 
Asimismo, la violencia de género está totalmente implícita dentro de los casos de violencia vicaria, no solo contra la mujer sino también contra los niños. Dado que el padre busca la manera de manipular a sus hijos, para que estén en contra de la madre, agrediéndola en múltiples ocasiones. Este tipo de acciones viles causa un daño irreversible en los pequeños, ocasionando que su salud mental penda de un hilo. 
 
 
¿Cuáles son los tipos de violencia vicaria más frecuentes?
 
 
Como bien lo comentamos anteriormente, la violencia vicaria busca generar el mayor daño y sufrimiento a la mujer o madre de familia; por medio de amenazas constantes que van en contra de los propios hijos, desencadenando castigos severos que afectan la salud mental del menor. Mientras que los niños son víctimas de abuso sexual, agresiones físicas, verbales, torturas y en muchas ocasiones, la muerte.
 
Además, la violencia vicaria pretende destruir por completo los objetos de valor que forman parte de la vida cotidiana de la mujer. Por lo cual, es común que el agresor decida quemar las posesiones de su esposa o romperlas sin contemplación. También se generan eventos donde el hombre daña el rostro de la mujer, incluso ridiculizándola en redes sociales, todo con el objetivo de desprestigiarla.
 
En la mayoría de los casos, la agredida busca ayuda en sus semejantes, pero es común que se cuestione el relato de la mujer. Puesto que al estar inmersos en una cultura machista; la sociedad prefiere darle valor a la palabra emitida por el padre de familia, inmiscuyendo a la víctima. Es por eso que es tan importante levantar la voz, en pro de evitar los asesinatos que se ejecutan por medio de la violencia vicaria.
 
 
¿Qué medidas pueden acatarse para evitar la violencia vicaria?
 
 
Principalmente, es importante ejercer conciencia en la sociedad, respecto a las serias repercusiones generadas por la violencia vicaria; los poderes públicos deben estar más inmersos en el asunto ,para que disminuyan las cifras respecto a la muerte de los menores de edad. En tanto que se educa del tema en todos los ámbitos académicos, por medio de cursos que estén enfocados en transmitir el valor de igualdad.
 
Es de gran relevancia conocer todo sobre el tema de la violencia vicaria, para determinar cuándo podemos ser parte de este tipo de maltrato. Mientras los grupos de apoyo entre las mujeres victimadas deben alzar su voz; no solo en el colegio de sus hijos, sino también en su comunidad y entre los miembros de la familia.
 
De esta forma, se busca generar conciencia y aclarar los posibles signos de violencia que pueden desencadenarse por parte del agresor. Los cuales son muy notables, así que la prevención es un aspecto fundamental, previniendo la muerte de nuestros hijos  e incluso la madre; porque también puede desencadenarse el suicidio por parte de la mujer, sintiéndose sobrecargada por toda la pena moral y el dolor.