Videollamadas en tiempos de Covid, la importancia de la tecnología con nuestros mayores

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Videollamadas en tiempos de Covid, la importancia de la tecnología con nuestros mayores
Videollamadas en tiempos de Covid, la importancia de la tecnología con nuestros mayores
Además del riesgo que supone para ellos contraer la enfermedad, el miedo y la soledad, deben permanecer aislados y sin recibir más visitas que las imprescindibles, lo que contribuye a su aislamiento y en muchos casos, a su práctico desamparo.
 
 
 
Tecnología contra el aislamiento: las videollamadas a nuestros mayores
 
 
Si los mayores tienen la suerte de tener familiares y cuidadores que se preocupen por ellos, serán afortunados, si bien muchos de ellos tienen miedo de acudir a visitarles por el riesgo de contagiarles la enfermedad.
 
 
Afortunadamente, gracias a la tecnología, muchos familiares y cuidadores han conseguido mantener el contacto con sus mayores, no sin cierta dificultad inicial, pues para el caso de que tuviesen móvil, lo más habitual es que no  hubiesen hecho jamás una videollamada.
 
 
Durante los peores momentos de la pandemia, cuando teníamos infinidad de ancianos ingresados en hospitales y residencias, aislados, en muchos de ellos, hubo personal socio sanitario que puso en contacto a los enfermos y familiares a través de tablets o móviles mediante sus propios dispositivos.
 
 
Lógicamente no alcanza a ser ni parecido que una visita física, pero en muchos casos ha supuesto un aliciente indispensable y ha alegrado y animado a muchos enfermos o mayores, les ha devuelto las ganas de vivir, a la espera de los minutos en los que poder ver la cara de hijos y nietos a través de la pantalla.
 
 
Uno de los principales problemas con que se encuentran los mayores en estos periodos, especialmente las personas de riesgo, ha sido que nos ha pillado fuera de juego la falta de medios en los domicilios de los ancianos, o en su defecto, la ausencia de formación a la hora de usar los terminales móviles.
 
 
Esa “presencia” visual, esa sensación de estar presentes con los nuestros al menos visualmente o auditivamente, ha aliviado en cierto modo a los que más han sufrido la soledad y el aislamiento, y los que menos acostumbrados están a manejarse con las nuevas tecnologías.
 
 
No ver a nuestros seres queridos en unas circunstancias tan angustiosas puede aumentar aún más la sensación de tristeza e incluso depresión de nuestros mayores, por lo que una videollamada de los hijos, nietos, amigos, contribuirá a transmitir una sensación de normalidad, de cotidianidad, que ayuda a tranquilizarlos.
 
 
Con una videollamada no solo comprobamos su estado de salud o de ánimo sino que además les transmitimos que nos importan, que no son invisibles para nosotros, por eso, esta situación nos ha alertado sobre la importancia que adquiere la formación digital para que los mayores aprendan a hacer videollamadas y usar de un modo básico sus móviles.
 
 
En muchos ayuntamientos, ya hay programas de formación para mayores, que les ayudan a combatir la soledad y a ser más autónomos cuando no se encuentren ante situaciones de aislamiento.
 
 
El Ayuntamiento de Córdoba también ha puesto en marcha un proyecto para ofrecer formación digital a las personas mayores, de manera que puedan acceder a hacer videollamadas y relacionarse así con sus familiares, amigos y realizar las actividades de los centros de participación activa del Consistorio, en estos tiempos de pandemia.
 
 
Esta iniciativa se llama 'Mayores en Red para la Inclusión Digital' es el programa que difunde entre las personas mayores formación básica para descargarse una aplicación sencilla que les permita estar conectados con familiares, amigos y futuras actividades de los centros de participación activa.
 
 
La motivación de este tipo de iniciativas es motivar, incentivar y formar a los mayores para que puedan, a través de sus teléfonos móviles, tablets u ordenadores y de una forma muy intuitiva, acceder a tener viodeollamadas.
 
 
Cada vez más somos conscientes de que nos habíamos olvidado de formar a nuestros mayores tecnológicamente, y de dotarles de las herramientas necesarias para combatir la soledad en caso de ser necesario. Ha sido la pandemia la que nos lo ha enseñado a golpe de fallecimiento y depresión.
 
 
El coronavirus ha tenido en todos nosotros, niños, jóvenes o mayores, muchos  resultados no deseados, y no sólo en los ancianos, sino que esta situación de miedo y aislamiento ha incrementado exponencialmente las depresiones, los episodios de ansiedad y la sensación generalizada de soledad.
 
 
Ha tenido y tiene una repercusión negativa en nuestra salud mental y física, y de ello debemos sacar el aprendizaje de que debemos estar preparados, tengamos la edad y las condiciones que tengamos, para cualquier posible situación inesperada, y buscar soluciones que palien al máximo sus consecuencias más nocivas.