10 claves sobre la inteligencia emocional

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10 claves sobre la inteligencia emocional
10 claves sobre la inteligencia emocional
Puede parecer algo sencillo, incluso inherente al ser humano, ya que hace referencia a dos aspectos, cerebro y emociones, que inevitablemente nos guían en nuestra trayectoria vital. Sin embargo, la inteligencia emocional no es innata, hay que desarrollarla, cultivarla. Pero ¿cómo?
 
Las claves de la inteligencia emocional
Desarrollar la inteligencia emocional es un proceso en el que entran en juego infinidad de matices y aspectos, propios y de las personas con las que nos relacionamos. No hay que olvidar que las emociones pueden ejercer un gran poder sobre nuestro comportamiento, de ahí el valor de aprender a gestionarlas. Estos son pasos imprescindibles:
 
1. Autoanálisis: para desarrollar la inteligencia emocional lo primero es conocerse, ser consciente de las propias emociones, identificarlas y analizar de dónde provienen.
 
2. Autocontrol: otra de las bases de la inteligencia emocional. Cuando uno es consciente de sus emociones es más fácil distanciarse de la situación que las ha provocado, lo que permite un mejor control emocional.
 
3. Empatía: sin ella es imposible comprender a los que nos rodean ni tener unas relaciones sociales sanas, por eso es otro de los pilares de la inteligencia emocional.
 
4. Manejo de las relaciones sociales: en casa, en la escuela, en el trabajo… cada día nos enfrentamos a situaciones muy diferentes en ámbitos distintos. Así, otra de las claves de la inteligencia emocional es mejorar las habilidades sociales, la capacidad de trabajar en grupo, de resolver conflictos y persuadir.
 
5. Motivación: la inteligencia emocional nos lleva a dirigir nuestros esfuerzos a conseguir lo que deseamos, mirando siempre a la meta con una actitud positiva.
 
6. Optimismo: esa actitud positiva también se puede cultivar. Nuestra inteligencia emocional crece cuando somos capaces de ver el lado positivo de las cosas, arrinconar esos pensamientos que ensombrecen nuestro camino, decir basta y pensar que todo lo malo acaba pasando.
 
7. Aprendizaje: de los demás también se aprende. Rodearse de personas que han desarrollado su inteligencia emocional ayuda a nuestro crecimiento personal. Ellos nos pueden servir de guía en ese camino.
 
8. Comunicación: es importante mejorar las habilidades comunicativas con los demás, aprender a expresarse correctamente y a identificar las emociones de los demás por sus posturas y sus gestos.
 
9. Asertividad: en ese proceso de comunicación hay que ser capaz de dar un paso más para no solo expresar, sino defender ideas y derechos respetando siempre a los demás. Inteligencia emocional implica también saber decir “no”.
 
10. Práctica: todo lo que se aprende se debe practicar para interiorizarlo. La inteligencia emocional no es menos. ¿Difícil? Quizá a veces, pero merece la pena el esfuerzo.
 
¿Por qué es importante desarrollar la inteligencia emocional?
 
La inteligencia emocional puede influir de modo decisivo en todos los ámbitos de nuestra vida. En lo personal, al desarrollarla, somos más empáticos, de manera que nuestras relaciones sociales serán más satisfactorias.
 
En el ámbito laboral también la inteligencia emocional nos puede ayudar a alcanzar el éxito y la satisfacción. ¿Por qué? Porque gracias a ella podremos identificar mejor nuestras fortalezas y debilidades, ganaremos capacidad de control, seremos más flexibles frente a los cambios y estaremos más motivados.
 
Y hay otro campo en el que la inteligencia emocional es esencial: la educación. Aplicada a la enseñanza ayuda a los niños a desarrollar relaciones sociales más positivas en su entorno, a gestionar mejor sus emociones, a controlar la frustración y a facilitar el aprendizaje.
 
Decía Goleman que “al menos un 80 % del éxito en la edad adulta proviene de la inteligencia emocional”. La gran ventaja es que se puede aprender y desarrollar. Solo hace falta una mano que guíe en el camino, algo de introspección y un fuerte deseo de mejorar en todos los aspectos de nuestra vida. Y, como en todo, nunca es tarde para aprender.