A más ocio, menos fármacos en las personas mayores

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A más ocio, menos fármacos en las personas mayores
A medida que nos vamos haciendo mayores es habitual ver como los medicamentos entran a formar parte de nuestro día a día. Pero esta rutina de fármacos se puede alterar gracias al ocio y al envejecimiento activo
 
Los beneficios del envejecimiento activo
Se entiende por envejecimiento activo al proceso que pretende mejorar la calidad de vida de las personas mayores, haciendo que sus oportunidades de desarrollo personal sigan adelante y fomentando una vida sana, saludable y participativa. Para ello, este proceso parte de que el envejecer es un acto más en la vida que hay que tomarse con filosofía. Para conseguirlo es muy importante que las personas mayores tengan a diario un tiempo de ocio en el cual practiquen actividades que se adapten a su realidad social y familiar, y siempre teniendo en cuenta las patologías de cada persona, es decir, que practiquen un ocio casi a medida.
 
Cabe mencionar que no hay que confundir el ocio con mantenerse ocupado. El ocio, tal y como indica su definición, es una acción libre y voluntaria, cuyos beneficios repercuten directamente sobre las personas que lo están practicando y que ayuda a éstas a recargar las pilas y sentirse más positivos. Muchos creen, de forma errónea, que el cuidado de la familia, como por ejemplo en cuidado de los nietos, es suficiente para conseguir un envejecimiento activo, pero no es así. Si bien es cierto que estas actividades ayudarán a que la persona en sí se sienta más valorada y más activa, no hay que dejar de lado actividades puramente ociosas, como hacer ejercicio, el psicodrama, pintar, cantar o salir a tomar algo en grupo
 
En el caso de las personas mayores, el ocio, actúa en diversos aspectos de su vida cotidiana. Concretamente, el ocio toma las siguientes dimensiones y beneficios:
 
  • Creativa. Se consigue fomentar la creatividad, afrontando así los problemas diarios con otra perspectiva más amplia.
  • Lúdica. Favorece al descanso, a la desconexión del día a día y a la evasión de problemas y posibles dolencias.
  • Festiva. En este aspecto cabe mencionar el enorme papel que hacen las actividades de ocio en la parte de socialización y apertura hacia el exterior. Además que ayudan a mejorar el sentido de pertenencia a un grupo.
  • Preventiva. El ocio puede actuar de forma preventiva frente a problemas asociados al envejecimiento.
  • Terapéutica. Una vez aparecen ciertos problemas asociados al envejecimiento, el ocio puede ayudar a que se disuadan los síntomas de estos, consiguiendo una vida más alegre.
 
Con todo esto, el ocio se convierte en una potente herramienta para mejorar el estado anímico y físico de todos los que lo practican, sobre todo, de las personas mayores, y si a éste se le suma algo de ejercicio físico, está comprobando que el consumo de fármacos se reducirá al máximo.