El empleo en personas con discapacidad, cada vez más presente en las empresas

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El empleo en personas con discapacidad, cada vez más presente en las empresas
El empleo en personas con discapacidad, cada vez más presente en las empresas
Datos para la reflexión
 
 
Desde todos los ámbitos de la sociedad se trabaja por la inserción laboral. En los últimos años se han realizado toda una serie de cambios legislativos cuyo único objetivo es promover la igualdad de colectivos tradicionalmente tan desfavorecidos, sobre todo a nivel de empleo, como es el de las personas con discapacidad.
 
Pero aún queda un largo camino por recorrer. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2019 había en España casi 1.877.000 personas con discapacidad en edad de trabajar, es decir, un 6,2% de la población total en edad laboral. Sin embargo, de todos ellos, menos de 639.000 eran activos, es decir, apenas un 34%.
 
Son cifras que llevan a la reflexión. Pero también hay datos que permiten pensar en el futuro con esperanza. Según el mismo análisis del INE, la tasa de desempleo entre personas con discapacidad ha ido descendiendo de forma apreciable en los últimos años. Si en 2016 era de un 28,6, en 2019 esa cifra se ha rebajado hasta un 23,9%.
 
Y en cuanto al tipo de empleo, en este último año mencionado, la gran mayoría de los trabajadores con discapacidad tenían contrato indefinido, jornada completa y trabajaban en el sector servicios.
 
 
El buen camino
 
 
Esa mejora en las tasas de empleo, aunque sea lenta, demuestra el interés cada vez mayor por conseguir la inserción de un colectivo que tiene mucho que aportar. Aunque también es cierto que en ello ha tenido que ver cambios legislativos.
 
Por un lado, la Ley General de Discapacidad obliga a empresas de más de 50 trabajadores a una cuota de reserva de un 2% de los puestos de trabajo a personas con discapacidad. Por otro, la Ley de Contratos del Sector Público señala que quienes incumplan este porcentaje no podrán contratar con la Administración.  
 
Y a ello hay que sumar las políticas de ayudas, subvenciones y bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social para aquellas empresas que contraten a personas con discapacidad y que se han convertido en un buen incentivo.
 
Pero, más allá de lo que sean obligaciones por ley o ayudas públicas, lo cierto es que las empresas que contratan a personas con discapacidad obtienen otro tipo de beneficios. Este colectivo, precisamente por las dificultades que tiene de acceso a un puesto de trabajo, está formado por personas entusiastas, dispuestas a dar lo mejor de sí mismas y con un grado de compromiso con la empresa muy elevado.
 
Es un capital humano que tiene mucho que aportar, y que lo demuestra cuando se le da la oportunidad. Pero, además, una plantilla diversa es una plantilla con más valores y habilidades, con una mejor actitud, más competitiva. Por tanto, ofrecer empleo a personas con discapacidad es una forma no solo de luchar por la integración, sino de trabajar por la Responsabilidad Social Corporativa de la empresa, algo que se valora especialmente en estos tiempos.
 
Es cierto también que la crisis derivada de la COVID-19 ha golpeado duramente a todos los sectores y que siempre son los más vulnerables los que más sufren las consecuencias a nivel de empleo. Por eso, ahora el gran reto es seguir trabajando en la buena dirección que ya se había tomado.
 
Si tu vocación es la de ayudar a los demás, puedes desempeñar tu trabajo en departamentos de recursos humanos de empresas o como consulto de empleo especializado en la integración de personas con discapacidad. Y en el Instituto Superior de Estudios Sociales y Sociosanitarios puedes prepararte para ello.