La importancia de la socialización en la tercera edad

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La importancia de la socialización en la tercera edad
La importancia de la socialización en la tercera edad
Por estos motivos, la socialización es importante para las personas de tercera edad y deben llevarse a cabo estrategias que permitan fomentarla. Nos referimos a que los  encargados de velar por el cuidado de estas personas, posean conocimientos sólidos al respecto. Esto con el fin de que se genere un contacto, el cual influya positivamente en el estado de ánimo de los adultos mayores. 
 
 
¿En qué consiste la socialización en las personas de la tercera edad?
 
 
Cuando hablamos de socialización en adultos de la tercera edad, se trata de un proceso comunicativo indispensable en todo ser humano. Básicamente, que la persona esté al tanto del lenguaje, así como de los modos de comunicación que le ayudarán a manifestar sus pensamientos. Debido a que el contacto con otras personas del entorno, ayuda a mantener el cerebro sano y activo, favoreciendo una interacción saludable.
 
La socialización mantiene el cerebro en condiciones óptimas, previniendo las enfermedades seniles más comunes. Por ende, es de sumamente importante que las personas de tercera edad entablen relaciones de amistad o de compañerismo. Gracias a ello, les será posible mantener un buen estado de salud, tanto física como emocionalmente, alejando los sentimientos de soledad.
 
Teniendo en cuenta que las personas de la tercera edad tienden a deprimirse, si no tienen un proceso de socialización adecuado. Por este motivo, es imprescindible que el personal de la residencia cuente con la capacitación más idónea, cubriendo dichas necesidades. Puesto que los adultos mayores están bajo su cuidado, y los servicios ofrecidos deben adaptarse a estos requerimientos.
 
 
¿Cuáles son las ventajas de fomentar la socialización en la tercera edad?
 
 
Las personas de la tercera edad que viven en centros de retiro, se verán ampliamente beneficiadas con la socialización, previniendo su aislamiento social. A su vez, mejorarán su bienestar físico y emocional en gran medida. Esto según algunos estudios, donde afirman que las patologías comunes disminuyen cuando el adulto mayor se siente bien emocionalmente; tales como dolores articulares o enfermedades crónicas.
 
Por su parte, la socialización mantiene la mente activa por periodos de tiempo prolongados, favoreciendo una mayor esperanza de vida en la tercera edad. Por ejemplo, opinar sobre distintos temas con amigos del entorno, incrementa la autoestima y la autonomía, mejorando el estado de ánimo considerablemente. Por lo que ser escuchados y comprendidos por terceros, aumentará enormemente su calidad de vida. 
 
 
¿Cómo ayudar a las personas de la tercera edad con la socialización?
 
 
Existen diversas pautas que puedes seguir si trabajas en un centro geriátrico o si simplemente eres familiar de una persona de la tercera edad. Uno de los primeros consejos que brindaremos para que la socialización sea exitosa; es que aprendas a escuchar. Esto quiere decir, que debes tomarte el tiempo de oír las opiniones, sentimientos e inquietudes que tu familiar o paciente tenga por expresar.
 
Recuerda que los adultos de la tercera edad ameritan sentirse valorados de acuerdo a su sabiduría y experiencia en la vida. Por este motivo, es relevante que se sientan cómodos y a gusto cuando manifiesten su punto de vista ante terceros. De ser posible, hay que fortalecer antiguos vínculos entre familiares o con quienes estén a cargo del centro de asistencia.
 
Asimismo, es recomendable implementar actividades de convivencia entre los miembros, durante el proceso de socialización. Para lograrlo, puedes fomentar la interacción entre aquellos que compartan gustos similares en su tiempo libre. Al hacerlo, se crearán nuevos vínculos y una amistad que favorecerá la salud emocional de ambas partes involucradas.
 
Una buena idea, consiste en que el proceso de socialización en la tercera edad se lleve a cabo en clases que se especialicen en un área. Como por ejemplo, natación, baile, ajedrez, ejercicios de bajo impacto, entre otros. De esta forma, los participantes tendrán la oportunidad de convivir, integrarse y seguir las reglas establecidas. Al trabajar en equipo, se crea un ambiente ameno que les ayuda a conseguir objetivos en conjunto.