Cómo una persona con Asperger puede hacer una vida normal

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Cómo una persona con Asperger puede hacer una vida normal
Cómo una persona con Asperger puede hacer una vida normal
Sin embargo, diagnosticado o no, lo cierto es que quienes sufren el síndrome de Asperger pueden llevar una vida relativamente normal. Y no solo eso, sino que incluso pueden destacar, como hemos podido observar en los últimos tiempos en el caso de la popular activista Greta Thunberg.
 
Y esta no es una excepción. Personajes como el actor Anthony Hopkins, el economista Vernon Smith, el director de cine Tim Burton, la cantante Courtney Love o Satoshi Tajiri, creador de Pokémon, padecen síndrome de Asperger diagnosticado y reconocido.
 
Síntomas del trastorno
 
 
Las personas con síndrome de Asperger, por lo general, tienen una inteligencia normal, incluso por encima de la media. No hay un retraso cognitivo, y es este un dato muy importante que es necesario no perder de vista.
 
El síndrome de Asperger se manifiesta en una incapacidad de desarrollar relaciones sociales y de interactuar con otros, en comportamientos repetitivos, en un uso peculiar del lenguaje, en dificultades para expresar las emociones propias o entender las de los demás y en movimientos un tanto torpes.
 
¿Significa esto que las personas que sufren síndrome de Asperger no puedan desarrollar una vida normal? Lo cierto es que no, como ya hemos visto con esos ejemplos de famosos que también sufren este síndrome.
 
La importancia de la detección precoz
 
El Asperger no tiene tratamiento. Sin embargo, gracias a un apoyo educativo y social adecuados, quienes sufren el síndrome pueden llevar una vida independiente. Pero es importante un diagnóstico precoz para poner en funcionamiento esos engranajes que les permitan disfrutar de una buena calidad de vida.
 
Y ese es uno de los grandes problemas de quienes sufren Asperger, que en ocasiones se confunden los síntomas de este trastorno con problemas de conducta como hiperactividad o déficit de atención. Por eso es fundamental ver un poco más allá.
 
Cuando a un hijo o a una persona cercana se le diagnostica el síndrome de Asperger, lo más importante es aceptarlo con naturalidad. El apoyo emocional es el pilar más básico e importante del que va a disponer para reforzar su autoestima.
 
Además de ello, las personas con Asperger necesitan unas rutinas y un ambiente bien estructurado que las permita reforzar sus comportamientos y sentirse seguras. Y es que para su estabilidad emocional es importante conocer y controlar lo que hay a su alrededor.
 
El papel de la familia, la escuela y el entorno van a ser fundamentales. Pero también hay una serie de técnicas y terapias que ayudan a las personas con Asperger a enfrentarse a ese mundo que no siempre les comprende y en el que les puede costar integrarse.
 
Quienes presentan síndrome de Asperger también pueden aprender habilidades sociales y comunicativas, así como estrategias para identificar esas emociones que casi siempre se les escapan o ese lenguaje gestual que les cuesta entender.
 
Necesitan la dedicación de profesionales especializados en Asperger, comprensión por parte de las familias y un gran esfuerzo por la suya, pero gracias a ello podrán integrarse y llevar una vida casi como la de cualquier otra persona.
 
El síndrome de Asperger es más habitual de lo que a nivel popular se piensa. De hecho, se calcula que hay entre uno y cinco casos por cada mil habitantes. Por eso es esencial detectarlo en la infancia, porque con el apoyo familiar y educativo los niños podrán desarrollarse de manera plena.